Como que el tema artístico-cultural ya forma parte de sus competencias absolutas e intocables, pues las utilizan como mejor saben. La foto está tomada en el barrio gótico del casco antiguo de Barcelona.
Ahora al pataleo le llaman dignidad. Han encontrado así una nueva manera de utilizar su polideportivo de palaciego nombre. Y encima dicen que resultó ser todo un éxito.
Como que en Cataluña casi nadie compra libros en catalán, salvo la excepción forzosa de los libros de texto, entonces hay que salir fuera y hacer el numerito.